miércoles, 8 de octubre de 2008

Acrílicos, tinta, collage

   Estos trabajos son de hace algún tiempo cunado experimentaba con estas técnicas, por lo que los he clasificado en una sola sección.
Algunos de estos trabajos estuvieron a la venta en la galería "Art 21", en Girona. Es un período en la que dejé a un lado el dibujo con lápiz y pluma y me metí de lleno en el campo de la pintura, coqueteando con paisajes y luego experimentando con técnicas más abstractas, utilizando pinceles pero también barridos con espátulas y algo de collages. En esta época hice mis propios bastidores también.
Como buscaba un material que me permitiese hacer mezclas rápidas y que secasen rápidamente también, utilicé acrílicos. Dada su relativa facilidad este material es estupendo para trabajarlo. Seca rápido, se mezcla solamente con agua, permite mezclas casi infinitas, permite correcciones, ofrece gran resistencia una vez seco y además se pueden cubrir grandes superficies con poco esfuerzo gracias a su alta opacidad.
Algunas de las láminas las realicé con una idea previa, es decir, escogí un tema e hice una representación, pero en la mayoría de ellas fué el azar el que llevó las riendas, pues fue así que comenzaron las primeras pinceladas para luego continuar a través de la intuición hasta tener una forma que me convenciera.
Busqué improvisar manchas, acumular pintura hasta formar materia voluminosa, raspar, rasgar, cubrir capas con diferentes colores, buscar transparencias, etc...cosas que surgen sin una previa planificación. El objetivo, lograr sugerencias, asemejar lugares, crear atmósferas, lograr combinaciones sorpresivas y potentes...
Todas las láminas están en un tamaño A2 sobre papel Canson, de calidad óptima para acrílico.
   Quizá este tipo de pintura no tenga mucho que ver con la ilustración, o quizá si.
Yo creo que sí. Es esta una forma de experimentar con el color y la materia plástica. Una forma de dejar volar la imaginación y así encontrar cosas inesperadas e inspiradoras. Un ámbito que permite dejar por un momento el dibujo e ingresar en el mundo único del color para comprobar sus alcances o para comprobar que no hay límites o que podemos ir más allá de donde nosotros creemos que están los límites.